La iglesia de Santo Domingo desde su inicio en 1557, es de la regencia de los religiosos de la comunidad fundada por Santo Domingo de Guzmán. Su construcción se demoro 43 años, gracias a limosnas, gastos y censos, por Juan de Anderete. Es de estilo ecléctico con historicismo románico y remates góticos en sus torres. En su interior se venera la imagen de la Virgen del Rosario, que fue traída desde Sevilla en el año de 1550, también se encuentra la imagen del Cristo Crucificado, que se presume es una obra del indígena quiteño «Caspicara».
La Unidad del Parque Recreacional Jipiro a diario recibe miles de turistas entre adultos y niños. La afluencia crece más en fines de semana y feriados puesto que es un lugar donde se conjuga la recreación con la naturaleza, además de la diversión y el aprendizaje siendo el parque temático que muestra los nueve troncos etnoculturales del mundo.
En el feriado de Navidad hubo familias que se dieron cita a cada uno de los escenarios que posee el parque, la mayoría optó por las áreas de juegos para los niños, también se aprovechó para recorrerlo a través del tren crucero, dar vueltas con los carros mecánicos, apreciar la laguna mediante botes, contacto con la naturaleza en las cabalgatas y poner a punto la adrenalina en las cómodas canchas.
Servicio
Patricio Ojeda, administrador del parque, detalla que el personal, mediante turnos establecidos, se encarga de mantener la buena imagen, la asepsia y seguridad del centro recreacional. “Todos los servicios que dispone el Parque Jipiro atienden con absoluta normalidad”, refiere.
Entre la diversidad que se encuentra en Jipiro está la piscina, cancha sintética, el castillo eurolatino con su computeca y biblioteca, el cyber tren con el servicio de Internet y la administración que atiende desde las 08h00 hasta las 18h00, ininterrumpidamente.
Seguridad
La Policía Municipal garantiza la seguridad y en el feriado de fin de año no será la excepción con el fin de que la gente que pasea por el parque sienta la confianza y tranquilidad.
Es importante enfatizar que la Municipalidad de Loja innova diferentes áreas para darles nueva imagen y mayor estética.
La iglesia parroquia de El Valle en el municipio cuando el Cacique Quinto Alonso Pinza en el año de 1629 fundó el pueblo de San Juan de El Valle, ésta conjuntamente con San Sebastián forman las dos primeras parroquias de la ciudad de Loja.
No se conoce la fecha exacta de la construcción de la Iglesia de El Valle pero consta como datos que entre los años 1642- 1645 era una capilla.
Otras fuentes mencionan que la existencia del templo de El Valle está documentada en datos que confirman que el primer párroco, que firma como tal, en el libro de bautizos, es Miguel de Balcárse con fecha 7 de agosto de 1720.
El 9 de diciembre del mismo año, consta un acta de la toma de posesión oficial de la parroquia por parte del mismo párroco.
Así mismo, en un cuaderno de notas titulado priostes antiguos, se registran varios datos, entre ellos: que en 1675 se da una reunión presidida por el sacerdote Andrés de Segovia. En 1676, se da otra reunión en la casa del Mayordomo de la Cofradía del Santísimo Sacramento.
Además el impulso de los párrocos Abraham Ramón, Fernando Kolednik, Carlos Alfonso Erreis, Enrique Guevara, Pascual Bracho, José María Rodríguez, Julián Lorente, entre otros, le dieron al templo del Valle aspectos muy atrayentes.
El Parque Bolívar es un sitio de encuentro en Loja. Bautizado así en honor al Libertador de América, es una de las áreas verdes del centro urbano de la ciudad. Desde antaño ha dado albergue a estudiantes que vienen en busca de silencio para estudiar, de corazones enamorados que esperan no ser vistos por las intrusas miradas o simplemente de personas que buscan descanso del mundanal ruido citadino. A finales de agosto se convierte también en el hogar temporal de cientos de romeriantes azuayos que vienen hasta Loja para ver a la Madre Coronada del Cisne; esteras y ponchos se tienden sobre el césped para pasar la noche. Ya en lo cotidiano es un parque por donde circula gran cantidad de ciudadanos a diario. Gente de toda edad y condición transita por sus corredores ya sea para llegar a algún punto cercano, o esperar el transporte público. Sin embargo se ha convertido también en una terminal improvisada de pasajeros en especial en las noches. Itzmenia Armijos, quien vive cerca al parque, dice que desde su juventud ha visto en las noches a buses de turistas o estudiantes abordar unidades de transporte, en especial en las calles Imbabura y Colón. Anteriormente aquí era la terminal de la cooperativa “Santa” y había mucho movimiento; sin embargo hoy hay varias empresas que esperan a sus clientes eventuales en este parque. “Creo que debe ser el hecho de ser un punto céntrico lo cual ha convertido al parque Bolívar en un terminal improvisado”, anota. En las instalaciones del parque por la calle Colón se apuestan varias camionetas de alquiler que ofrecen el servicio a los ciudadanos para sus mudanzas, carga de materiales o transporte.